¿Cómo tratar a los niños y jóvenes tímidos?



Una buena respuesta a la pregunta del título de este escrito la da la maestra Liz Shinoara en Quora (un sitio en Internet donde se contestan toda clase de preguntas). Dice la profesora, con base en su experiencia de varios años, que lo más importante es reconocer de entrada que la timidez no tiene nada de malo. Es simplemente una característica de la personalidad de algunos, ni mejor ni peor que otras. 

Sugiere Liz que se mantenga un contacto permanente con los alumnos tímidos. Ese contacto no tiene que ser necesariamente a través de preguntas o comentarios en la clase. Puede ser tan sencillo como contacto visual frecuente, que ellos sientan que la profesora sí está pendiente de ellos sin necesidad de que tengan que intervenir. Y es clave que sepan que las puertas siempre están abiertas, antes y después de clase, para que conversen con sus maestros.

Puede ser buena idea también, según Shinoara, avisarles que en la siguiente clase se les va a pedir que participen, e incluso se les puede anticipar el asunto sobre el cual quieren oír sus respuestas. Esta estrategia es particularmente válida para los casos en los que la timidez no es por cuestión de personalidad sino por inseguridad. Pero no se trata de darles un trato preferencial (sería injusto con los demás alumnos este tipo de ayuda para unos pocos) a la hora de examinar conocimientos adquiridos, se aplicaría tan solo cuando se quiere estimular la participación de todos los estudiantes. 

La paciencia es una gran cualidad que sirve mucho con todos los alumnos, pero en especial con los tímidos. Por naturaleza pueden ser más lentos en participar, sin que ello implique que sean mediocres; sencillamente es su forma de ser. Entonces la paciencia puede ser una buena aliada para facilitar su involucramiento activo. 

La participación no es solo verbal. Un trabajo escrito y los dibujos u otras obras manuales también son formas de participación, que a veces se los facilitan más a los tímidos. Por lo tanto, esas formas de participación deben ser tan importantes como levantar la mano para contestar al profesor.

Por último, vale la pena recordar lo que dice Susan Cain en su excelente libro sobre los introvertidos (The Quiet Leader - el líder silencioso): la historia y el mundo están llenos de líderes tímidos que producen cambios positivos tan importantes como los líderes extrovertidos. 

*Mauricio Rodríguez.

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